A veces me da por pararme a pensar y, entre el lío mental que tengo formado, me doy cuenta de una cosa: ¿Cómo es que la Razón gana tantas veces al Corazón?
Quizá se respondería facilmente diciendo: Normal, porque la Razón es la voz de lo "coherente", de lo "lógico". Pero, a ver, si la vida es totalmente ILÓGICA. Aún así, yo me pregunto: ¿Qué es a lo que nosotros llamamos "coherente" y "lógico"? ¿A QUÉ acciones las llamamos así? ¿A las correctas? ¿Y qué es lo correcto en la vida o en las situaciones de esta? ¿Hacer cosas a las que todo el mundo les va a dar el visto bueno? ¡Pues vaya lógica tenemos! Porque si vamos a estar prescindiendo de los demás pensado si le gustará que hagamos esto o lo otro, bien vamos. Ya, si queremos, nos ponemos un cartelito que diga "No sé lo que hacer, haga conmigo lo que usted crea correcto".
Y no. Pienso que cada uno debe hacer lo que quiera, independientemente de que si el que se lo dicta es el Corazón o la Razón. Todos nos equivocamos, como digo siempre, así que hay que comprender que no elijamos lo mejor para nosotros sin darnos cuenta.
También me pongo a pensar y llego a la siguiente conclusión: ¿Quién dice que el Corazón no tiene "lógica" o no? El corazón también tiene sus razones para querer inclinarse por una opcion u otra, no va a tientas, como se puede llegar a creer. Quizá dejarse guiar por el Corazón sea mas inseguro que dejarse guiar por la Razón, pero si no se juega, no se gana en esta vida. Hay que probar de todo, ¿no? Siempre hay una primera vez para dejarse guiar por una cosa u otra. Además, ¿quién dice que seguir un dictamen que te dicta tu Corazón es apostar en vano? Pero, si el Destino te depara miles de sorpresas, ¿cómo vas a saber de antemano lo que le va a pasar a una persona solo porque escoja una opción u otra? Puede que supongas lo que puede pasar, pero nunca asegures, porque el Destino es muy traicionero al igual que beneficioso, y da muchas sorpresas que ni te esperas. Nunca digas que no a nada, y nunca pienses que no harás tal o cuál cosa ya que a saber... sabiendo como es el Destino de caprichoso, ¿quién sabe?
Se relaciona al Corazón con temas amorosos, pero, ¿y a la Razón qué? ¿Con qué se la relaciona? Yo no lo sé, la verdad... También cabe la posibilidad de que no se la relacione con nada en concreto.
Quisiera plantear una cosita: ¿El mundo gracias a qué se mueve? A las personas que luchan por seguir con su día a día, ¿no?¿Y esas personas que luchan por su día a día por qué no se rinden? Porque quieren cumplir unas metas, unos ideales, los sueños de su vida. ¿Y de qué estan hechos estos sueños, estas ideas, estos planes de futuro? De amor y cariño, de ilusion y perseverancia y de más cosas pero ,principalmente, si no se quiere algo con embeleso, con amor, ¿por qué vas a ir detrás de ese algo?
En nuestra vida, diariamente tendemos a elegir entre el Corazón y la Razón. Unas personas, más impulsivas y atrevidas, se lo juegan todo por el Corazón. Y otras, más cautas y poniéndose a buen recaudo, se juegan otro tanto apostando por la Razón. Todas las personas que han elegido uno u otro, se han equivocado y no por elegir uno van a estar más acertados, y no por elegir otro van a estar más en lo cierto, no.
Son cosas tontas pero que, a fin de cuentas, juegan un papel importante en nuestra efímera vida. Hay que pensar una cosa: siempre, pero siempre, hay un lugar para equivocarse, no te arrepientas por haberlo hecho, aprende de tus errores, que es como mejor se hace.
Sigo esmerándome en la ardua tarea de descubrir cómo soy en realidad. Hoy día, hay veces que me sorprendo al encontrar nuevos aspectos de mi que me eran totalmente desconocidos :)
sábado, 27 de febrero de 2010
miércoles, 24 de febrero de 2010
Se me olvidó x)
Al hacer el blog se me olvidó hacer una mini "presentación". Aprovecho, y hago un introducción :)
Cuando me hize el blog, lo creé con la intención de que fuera un rinconcito donde pudiera poner las cosas que pasan por mi cabeza habitualmente pero que no las puedo decir en voz alta ya que más de uno me miraría con cara rara x).
Entonces, este lo considero un lugar, un rinconcito en el mundo, una (ejemplo que expongo en cosas anteriormente publicadas) playa en una pequeña bahía al resguardo del resto de la Humanidad.
Aquí puedo ser como me gustaría, expresar las miles de cosas que, día a día, pasan por mi alocada cabeza sin miedo a que nadie las lea y diga algo así como: rara... tonta... es un caso perdido... sino que, yo que sé, piensen cosas como: es interesante... curioso... que no directamente juzguen sin saber las cosas que pienso.
Espero que, los que leáis las cosas que escribo, no os resulte pesado ni nada por el estilo x)... y espero que os guste y os entretenga por un ratito :)... Es que, entendedme, nesesitaba un lugar donde expresarme a mi aire ^^
Cuando me hize el blog, lo creé con la intención de que fuera un rinconcito donde pudiera poner las cosas que pasan por mi cabeza habitualmente pero que no las puedo decir en voz alta ya que más de uno me miraría con cara rara x).
Entonces, este lo considero un lugar, un rinconcito en el mundo, una (ejemplo que expongo en cosas anteriormente publicadas) playa en una pequeña bahía al resguardo del resto de la Humanidad.
Aquí puedo ser como me gustaría, expresar las miles de cosas que, día a día, pasan por mi alocada cabeza sin miedo a que nadie las lea y diga algo así como: rara... tonta... es un caso perdido... sino que, yo que sé, piensen cosas como: es interesante... curioso... que no directamente juzguen sin saber las cosas que pienso.
Espero que, los que leáis las cosas que escribo, no os resulte pesado ni nada por el estilo x)... y espero que os guste y os entretenga por un ratito :)... Es que, entendedme, nesesitaba un lugar donde expresarme a mi aire ^^
domingo, 21 de febrero de 2010
El Miedo
El miedo... ¿Alguien sabría decirme qué es el Miedo? Probablemente haya muchas formas de definirlo. Yo prefiero denominarlo como el sentimiento que experimentamos al vivir, recordar cosas, pensamientos o acciones que nos pueden hacer daño. Sí, porque, ¿se ha pensado alguna vez por qué tenemos miedo? Yo pienso que experimentamos el temor hacia algo porque no queremos que ese algo sea dañino para nosotros y que nos pueda causar la muerte en algunos casos. No sé si me expreso bien. A ver, pongamos un ejemplo: Yo tengo miedo a la oscuridad, ¿no?... Pues, ¿por qué tengo miedo a la oscuridad? Porque me da cosa lo que pueda salir de ella sin que yo lo vea. ¿Por qué tengo miedo a lo que pueda salir de ella? Porque temo que me haga daño de alguna manera. ¿Por qué temo que me haga daño? Poque me podría causar unas heridas tales, psíquicas o físicas, que me causarían pobablemente la muerte. Entonces, según lo que he planteado, nosotros a lo que tenemos miedo no es al Miedo en sí, sino a lo que genere, que es la Muerte.
La Muerte, eso que, año tras año, siglo tras siglo, milenio tras milenio sigue hay, haciendo llorar, sufrir, hiriendo a las miles de personas que, por su causa, pierden a seres queridos. Y es que la Muerte a la hora de ejecutar la tarea para la que a sido creada no distingue de razas ni de estatus sociales. No. Ella se encarga de obedecer al Destino, al que a designado quién debe morir, cuándo y dónde. La Muerte no es fea, no es mala... En verdad es bella si se mira desde un punto de vista determinado: la Muerte te da ganas de vivir todo lo que no has vivido antes de que llegue la hora de que te visite, te da a ver unos horizontes que en la Vida no encontrarás... Porque, ¿qué es la Muerte? Nadie lo sabe, simplemente, porque nadie a regresado. Yo veo a la Muerte como una bella dama vestida de blanco, elevada a unos 5 o 6 centímetros del suelo con un vestido largo y elegante pero sencillo y clásico a la vez que, cuando se acaba, se va difuminando dejando como un alo de sutil niebla. Puede que suene muy fantástico, pero la veo así... y no por eso no quiere decir que no le tenga miedo.
Miedo... Hay diversos tipos de miedos desde mi punto de vista: unos hacen que nos sintamos invadidos por una inseguridad permanente, atentos a todo lo que ocurre a nuestro alrededor, otros te dejan vacía por dentro, sin nada que sentir, desamparada a merced de la interperie, otros te dejan inquietos, en suspense... Hay tantos tipos. Pero al que más temo es al 2ª tipo que nombré: el que te deja vacía por dentro, sin nada, a merced de todo y sin defensas. Y es que una de las cosas que más miedo me da es quedarme sola, sin nadie, sentirme que, pase lo que me pase, no va a ver nadie ahí para arroparme, para decirme que todo va bien, para darme su calor y cariño. Ese miedo... ese miedo acecha siempre, cuando menos te lo esperas. De improviso te encuentras que, sigilosamente, te a ido invadiendo hasta que se a asentado en tu corazón y toda tu alma para hacer que te sientas sola, sin medios. Esto te puede pasar hasta cuando sientas que estas en tu momento de máxima Felicidad. De una cosa a la otra sola hay un paso, creedme.
El Miedo, tan subjetivo pero a la vez tan presente en nuestras vidas. Miedo a tonterías, a sucesos graves, a mediocridades, a cosas reales... No es vergonzoso tener Miedo, todo el mundo lo a experimentado alguna vez. Todo el mundo a experimentado alguna vez esa sensación de desamparo, inseguridad, inquietud que origina este sentimiento tan complejo y fascinante.
La Muerte, eso que, año tras año, siglo tras siglo, milenio tras milenio sigue hay, haciendo llorar, sufrir, hiriendo a las miles de personas que, por su causa, pierden a seres queridos. Y es que la Muerte a la hora de ejecutar la tarea para la que a sido creada no distingue de razas ni de estatus sociales. No. Ella se encarga de obedecer al Destino, al que a designado quién debe morir, cuándo y dónde. La Muerte no es fea, no es mala... En verdad es bella si se mira desde un punto de vista determinado: la Muerte te da ganas de vivir todo lo que no has vivido antes de que llegue la hora de que te visite, te da a ver unos horizontes que en la Vida no encontrarás... Porque, ¿qué es la Muerte? Nadie lo sabe, simplemente, porque nadie a regresado. Yo veo a la Muerte como una bella dama vestida de blanco, elevada a unos 5 o 6 centímetros del suelo con un vestido largo y elegante pero sencillo y clásico a la vez que, cuando se acaba, se va difuminando dejando como un alo de sutil niebla. Puede que suene muy fantástico, pero la veo así... y no por eso no quiere decir que no le tenga miedo.
Miedo... Hay diversos tipos de miedos desde mi punto de vista: unos hacen que nos sintamos invadidos por una inseguridad permanente, atentos a todo lo que ocurre a nuestro alrededor, otros te dejan vacía por dentro, sin nada que sentir, desamparada a merced de la interperie, otros te dejan inquietos, en suspense... Hay tantos tipos. Pero al que más temo es al 2ª tipo que nombré: el que te deja vacía por dentro, sin nada, a merced de todo y sin defensas. Y es que una de las cosas que más miedo me da es quedarme sola, sin nadie, sentirme que, pase lo que me pase, no va a ver nadie ahí para arroparme, para decirme que todo va bien, para darme su calor y cariño. Ese miedo... ese miedo acecha siempre, cuando menos te lo esperas. De improviso te encuentras que, sigilosamente, te a ido invadiendo hasta que se a asentado en tu corazón y toda tu alma para hacer que te sientas sola, sin medios. Esto te puede pasar hasta cuando sientas que estas en tu momento de máxima Felicidad. De una cosa a la otra sola hay un paso, creedme.
El Miedo, tan subjetivo pero a la vez tan presente en nuestras vidas. Miedo a tonterías, a sucesos graves, a mediocridades, a cosas reales... No es vergonzoso tener Miedo, todo el mundo lo a experimentado alguna vez. Todo el mundo a experimentado alguna vez esa sensación de desamparo, inseguridad, inquietud que origina este sentimiento tan complejo y fascinante.
viernes, 19 de febrero de 2010
La Mentira
La mentira... ¿Alguien sabe por qué existe la mentira? Es algo que no ayuda a nadie, excepto a los que la utilizan y, aún así, les perjudica de una manera u otra manera. No es bueno mentir. Sí, ya sé que todos lo hacemos en la vida tarde o temprano pero miradlo de esta forma: ¿Para qué mentir si no has hecho nada malo? Entonces, por esta regla, si mientes es porque eres consciente de que has hecho algo mal, ¿no?...
Sí, somos humanos, nos equivocamos y asi es cómo aprendemos: de nuestros errores. Pero mentir no lleva a nada y quizá desemboques en un problema mayor que en el que estabas metida. Una mentira lleva a otra, y la otra a otra más grave y así sucesivamente hasta que no te ves capaz de solucionar tu problema sola, sin ayuda. Y para conseguir ayuda deberías contarle a alguien tu problema y por qué estas mentida en él. Al fin y al cabo, si lo piensas, siempre las mentiras se acaban descubriendo.
¿Quién inventó la Mentira?... Son cosas que me prengunto a veces. Sería alguien con una gran imaginación que llegó a pensar que transgibersar la verdad te podría ayudar en tu vida. Quizá no se la inventó nadie y el ser humano fue desarrollando esa capacidad a medida que pasa la Historia. O quizá ya existiera y nadie la inventó, quizá esperaba a que se diera cuenta la gente de que estaba ahí, esperando. Muchas posibilidades y temas derivados de la Mentira pero lo que yo busco es más complejo. De pequeños nos enseñan a no mentir porque está mal... Bien hasta ahí. Ahora bien, pero si de mayores vamos a mentir, ¿por qué de chicos nos dicen que no mintamos? ¿Para inculcarnos de que eso está mal? ¿De que se debe evitar?... Como la mentira es mala, genera de algún modo maldad entonces, ya que es tan mala la mentira, ¿cómo que nadie termina de erradicarla? Simple: porque la Mentira nace con nosotros, tarde o temprano nos daremos cuenta de que la tenemos escondida deseando salir. Tarde o temprano empezaremos a mentir por necesidad y, a raiz de eso, por gusto. Tarde o temprano, por culpa de mentir por gusto, nos castigan nuestros padres. Tarde o temprano por habernos catigado nuestros padres nos vamos volviendo cada vez más y más rebeldes y bándalos... Si te das cuenta, no se puede evitar ni negar que la mentira no genere cosas malas.
Y es que a veces es tan dificil no poder mentir, evitar decir la verdad... Por algún motivo u otro se recurre a la Mentira a menudo, como un modo de vida, un modo de escapar de la verdad, un modo de engañar. Y eso no es así, no hay que ver la Mentira como algo recurrente cuando quieras sino hay que verla desde un perspectiva distinta: no debo mentir pero, si no hay más remedio y el caso es extremo, pues mentiré y de la forma menos dañina e inocente que pueda. Así, las cosas son más fáciles.
Con todo esto no intento convencer ni mucho menos de que no se mienta, para nada, ya que como pienso que equivocándonos es como aprendemos y mentir es equivocarse, estoy más o menos de acuerdo a que se mienta siempre y cuando no sea de una manera "abusiva". Solo planteo mi razonamiento sobre la Mentira, el engaño con nombre.
La Mentira es parte de nosotros, de cómo somos, nos caracteriza. Da a conocer parte de nuestro carácter. La Mentira no es buena ni es mala, sencillamente es... sencillamente es Mentira, no veo mejor forma de plantear lo que es. Todo lo que se diga de ella es, probablente, discutible.
La Mentira engancha, engaña, persuade, se disfraza... Pero nunca suelta a quien se a aferrado a ella.
Sí, somos humanos, nos equivocamos y asi es cómo aprendemos: de nuestros errores. Pero mentir no lleva a nada y quizá desemboques en un problema mayor que en el que estabas metida. Una mentira lleva a otra, y la otra a otra más grave y así sucesivamente hasta que no te ves capaz de solucionar tu problema sola, sin ayuda. Y para conseguir ayuda deberías contarle a alguien tu problema y por qué estas mentida en él. Al fin y al cabo, si lo piensas, siempre las mentiras se acaban descubriendo.
¿Quién inventó la Mentira?... Son cosas que me prengunto a veces. Sería alguien con una gran imaginación que llegó a pensar que transgibersar la verdad te podría ayudar en tu vida. Quizá no se la inventó nadie y el ser humano fue desarrollando esa capacidad a medida que pasa la Historia. O quizá ya existiera y nadie la inventó, quizá esperaba a que se diera cuenta la gente de que estaba ahí, esperando. Muchas posibilidades y temas derivados de la Mentira pero lo que yo busco es más complejo. De pequeños nos enseñan a no mentir porque está mal... Bien hasta ahí. Ahora bien, pero si de mayores vamos a mentir, ¿por qué de chicos nos dicen que no mintamos? ¿Para inculcarnos de que eso está mal? ¿De que se debe evitar?... Como la mentira es mala, genera de algún modo maldad entonces, ya que es tan mala la mentira, ¿cómo que nadie termina de erradicarla? Simple: porque la Mentira nace con nosotros, tarde o temprano nos daremos cuenta de que la tenemos escondida deseando salir. Tarde o temprano empezaremos a mentir por necesidad y, a raiz de eso, por gusto. Tarde o temprano, por culpa de mentir por gusto, nos castigan nuestros padres. Tarde o temprano por habernos catigado nuestros padres nos vamos volviendo cada vez más y más rebeldes y bándalos... Si te das cuenta, no se puede evitar ni negar que la mentira no genere cosas malas.
Y es que a veces es tan dificil no poder mentir, evitar decir la verdad... Por algún motivo u otro se recurre a la Mentira a menudo, como un modo de vida, un modo de escapar de la verdad, un modo de engañar. Y eso no es así, no hay que ver la Mentira como algo recurrente cuando quieras sino hay que verla desde un perspectiva distinta: no debo mentir pero, si no hay más remedio y el caso es extremo, pues mentiré y de la forma menos dañina e inocente que pueda. Así, las cosas son más fáciles.
Con todo esto no intento convencer ni mucho menos de que no se mienta, para nada, ya que como pienso que equivocándonos es como aprendemos y mentir es equivocarse, estoy más o menos de acuerdo a que se mienta siempre y cuando no sea de una manera "abusiva". Solo planteo mi razonamiento sobre la Mentira, el engaño con nombre.
La Mentira es parte de nosotros, de cómo somos, nos caracteriza. Da a conocer parte de nuestro carácter. La Mentira no es buena ni es mala, sencillamente es... sencillamente es Mentira, no veo mejor forma de plantear lo que es. Todo lo que se diga de ella es, probablente, discutible.
La Mentira engancha, engaña, persuade, se disfraza... Pero nunca suelta a quien se a aferrado a ella.
jueves, 18 de febrero de 2010
La propia Felicidad
La Felicidad. En la vida hay muy pocos momentos de verdadera Felicidad y son tan efímeros que te obligas a ti mismo a aprovecharlos lo máximo posible. Cuando eres feliz (o te sientes así) piensas que ya nada importa, que todo es perfecto, que una cosa mala en ese momento no convendría lo más mínimo. Estás bien contigo mismo y con los que te rodean, y no sabes ver con total objetividad una cosa mala cuando la presencias. No digo que ser feliz sea malo, al contrario, es muy sano y te alegra la vida, pero es que siendo completamente feliz no ves con tanto juicio los hechos. Es bonito sentir esa sensación de que todo está bien y de que todo irá perfecto pero, seamos realistas, esa Felicidad no dura mucho, por lo menos la verdadera y, cuando menos te lo esperes pasará una cosa que te devuelva bruscamente a la fría e inhospita realidad. Y es que la vida no es fácil ni mucho menos. La vida es como un viaje a tierras lejanas en el que no sabes lo que te depara, en el que no sabes si el siguiente paso que des será el último, en el que, a fin de cuentas, te vas dando cuenta de que todo el mundo viene y va pero que solo queda alguien que siempre está ahi: tu mismo. Puede sonar una manera algo fría de ver la vida, pero no por eso no se quiere decir que no se sepa ver las cosas buenas de la ella. En ese viaje que se emprende nada mas nacer te encuentras con diversas cosas dignas de ser admiradas: la confianza con tus amigos, una debilidad hacia algo, tus intereses y gustos, cómo eres en realidad... es muy curioso pararse y ponerse a pensar en las cosas que son tu vida cotidiana pero que son especiales en cierto modo. ¿No te has preguntado alguna vez por qué eres así? ¿Por qué te gusta el color azul y el amarillo no te atrae ni pizca? ¿Por qué te resulta prepotente una persona y que solo por eso ya no te caiga especialmente bien? ¿Por qué nos gusta un tipo de música más que otro?... Son cosas curiosas que podrías (o crees que podrias) responder de una manera sencilla y normal. Pero yo planteo lo siguiente: si me dices que el color amarillo no te gusta porque es muy chillón, yo te pregunto: ¿Y por qué te resulta tan chillón? Y me responderías cualquier cosa a la que yo te volvería a preguntar que por qué. Y así sucesivamente, hasta que te des cuenta de que has caido en un círculo vicioso en el que no sabes cómo has llegado a hablar del sarampión que tuviste de chica si empezamos solo preguntándonos por qué no te gustaba el amarillo, no sé si me explico. Y es que son preguntas tan absurdas que pueden llegar a borrar la Felicidad que habías conseguido por un instante. Hago todo esto para demostrar que la Felicidad es algo que viene y que va, que nunca se queda para ver cómo te desarollas en la vida y en tu entorno. Ser feliz es subjetivo, nunca se podría saber exactamente si eres totalmente feliz ya que algunas veces pensarías: soy feliz, pero si tuviera esto tan bonito lo sería más. Y es que la Felicidad no se basa en querer más para sentirte mejor, sino en saber aprovechar lo que tienes y verlo de una manera que, por poco que sea, te haga feliz y te quite las ganas de desear cosas que en verdad, respecto al concepto de "ser feliz", son superflúas. Si digo "sé feliz", me gusta siempre añadir "de la forma en la que sabes", ya que, como dí a entender antes, cada persona tiene una forma distinta y especial de ver su propia y deseada Felicidad.
miércoles, 17 de febrero de 2010
La niña de mi interior
Siento esa niña chica, juguetona que quiere salir, respirar de una vez. Es alguien alocada tontína con un aire de ingenuidad en su carita de muñeca. Desea conocer el mundo que sus pies no han pisado, probar las comidas que su boca no ha degustado, ver las montañas que sus ojos no han apreciado, respirar el aire puro de una playa escondida en un rincón del mundo. Esa niña curiosa desea muchas cosas, tantas que no consigue ni una. Las quiere para escapar del mundo, de todo lo normal, de todo lo que a visto desde que nació. Y le gustaría correr por un prado de la mano de un señor Oso que le siga a todas partes y la proteja de las personas que quieren que vuelva a su vida de siempre. Ella quiere vivir en una casita de madera donde anteriormente hubo un dique de castores. Esa casita escondida en un bosque de ramas azules y hojas de algodon de azúcar. Quiere que nunca le falte de nada y que siempre sea verano para bañarse en el lago rosa que tiene a orillas de su cabañita. Quiere vestir con unos pantalones cómodos, una camiseta de tirante e ir descalza a todos los rincones de su bosque. Eso sí, la ropa hecha de notas musicales de todos los estilos de música que haya, para nunca aburrirse vaya por donde vaya. Le gustaría tener de mascota un Fénix del color del Arco Iris. Ella sería completamente feliz si tuviera a su lado a su amado señor Oso, un personajito de los más cariñoso, atento, simpático y gracioso. Esta niña que desea todo esto reirá, se divertirá, dirá sus mil y una locuras frecuentes sin miedo a nada, gritará todo lo que quiera y llorará cuantas veces quiera ya que a su lado no tendrá las normas que le enseñaron desde pequeña. Será feliz a su manera y se inventará unas cuantás historietas que les contará a cualquiera que venga a verla. Ella abre su corazón sin más, esperando que más daño no le hagan ya. Pero, siempre pasa que todos los sueños no se cumplen. Y siempre pasa que alguien se aburre y los destroza. Y siempre pasa que alguien la despierta de sus fantasías y de lo que su imaginación había elaborado con tanta primura. Y algún día esta niña contará a todo el mundo sus sueños. Y todo el mundo la tomará por loca solo por querer salirse de la vida que la mayoría llevan. Y todo el mundo la ignorará y la llamarán rara por ser como quiere ser en verdad, por querer volar, escaparse de la realidad, soñar como muchos querrían, vislumbrar un mundo de eterna Felicidad donde la vida es más fácil de lo que nunca será...
Pero sólo por querer salirse de las leyes de la sociedad, esa niña no podrá volar. Por eso sigue ahí dentro, esperando a que llegué el momento. Por eso sigue gritando y pataleando, esperando que las cosas cambien. Por eso la sigo sintiendo, porque nadie la comprende lo suficiente, porque nadie quiere ver que hay más de lo que nos dan a ver. Porque nadie quiere comprender que ella nunca quiere crecer.
Pero sólo por querer salirse de las leyes de la sociedad, esa niña no podrá volar. Por eso sigue ahí dentro, esperando a que llegué el momento. Por eso sigue gritando y pataleando, esperando que las cosas cambien. Por eso la sigo sintiendo, porque nadie la comprende lo suficiente, porque nadie quiere ver que hay más de lo que nos dan a ver. Porque nadie quiere comprender que ella nunca quiere crecer.
Perdida
No sé ya lo que hacer… Me siento tan agobiada que ya ni sé qué es lo prioritario y que lo secundario… Se me han acumulado los problemas y no tengo ni idea de cómo resolverlos… Me encuentro mal, realmente mal y, ¿a quién acudo?… Ni idea, no tengo ni la mas remota idea. Y es que por mucho que haga, ya estoy cansada, demasiado cansada… quiero cambiar, pasar página, empezar las cosas de nuevo: sin miedos, fallos, tonterías… centrarme en lo imprescindible. Porque tal y como me siento, no estoy para pensar en muchas cosas… Me agobio… Se me oprime el pecho al no saber qué paso dar a continuación… Voy a tientas, improvisando a ver lo que el futuro me depara… pero ya me cansé, quiero tener las cosas planeadas, no dejarme guiar y hacer las cosas que realmente quiero… Me apetece respirar y no puedo por mas que lo intente… Si es que no se ni que actitud adoptar a mis problemas… me siento indefensa, sin medios… y siento que quiero huir de mi y de todo lo que soy… pero algo me retiene y no puedo escapar, gritar, llorar… liberarme me es imposible. Quiero soltarme, ¿por qué no me sueltan? Si no estoy haciendo nada más que traer dolores de cabeza y problemas con los que se comen el coco…
Quiero irme, sin saber adonde voy, improvisar… y es que no aguanto ni un minuto más, todo me raya, es siempre lo mismo… Y nadie se da cuenta de lo oprimida que me siento… Total, todo se arreglara, ¿no? Pero mientras tanto QUIERO EXPLOTAR, olvidarme, olvidarme, olvidarme… dejar de sentir sería tan agradable que daría lo que fuera para conseguirlo… Perdida, me siento perdida en un mundo en el que todos van a su bola y nadie se para a pensar…. Es todo tan rápido y tan efímero que me cuesta creer que haya sucedido… Y no quiero que me obliguen a hacer cosas que NO quiero… y malinterpretan mis palabras, mis gestos, mi forma de actuar… lo malinterpretan todo y no sé qué hacer para que cambien de parecer ya que no se quiere escuchar… Me doy asco de mi misma, de mi forma de ser, de mi físico… me salen la mayoría de cosas mal…
¿Y tan difícil es creer en lo que digo sin pensar que se dice con doble sentido?… Y me canso, me canso de esperar una solución, algo que me ilumine en la oscuridad en la que ahora mismo está sumido mi corazón y mi mente… y no puedo pensar con claridad nada, y siento que fallo en todo y que nadie está contento conmigo, que debo cambiar… pero cambiar de forma radical… y no sé como… no recibo ayuda y sin ella no puedo actuar distinto… necesito un guía que me ayude, que me apoye… pero cuando lo intenta, todo se chafa en un lío mayor en el que estaba metida…
Todo esto da tanto asco que me repulsa… No me adapto a los cambios… Y es que quiero decir las cosas claras, pero, si lo intento, se creen otra cosa… ¿tan difícil es poder confiar? ¿Querer? ¿Estar segura?… Sí, muy difícil para mi… soy tan débil, tan asquerosamente débil… me cambiaria por cualquiera ahora mismo… me encantaría volver al pasado para hacer cosas, negar otras cuantas y modificar otras y, así, estar mejor de cómo estoy… algunos pensarán que de los errores se aprende y que si no existen, la vida no tiene condimento y se saborea sosa y monótona… pero me gustaría cambiar algunos detalles, no todos… pero es tarde, lo hecho está hecho y ya no hay remedio que valga…
Soy tan imperfecta… pero tanto… no por eso soy especial… de hecho, no soy nada especial… Quizá se piense que me menosprecio para dar pena, pero no, me veo así: torpe, pava, ingenua, indefensa, sin medios, miedica, cobarde, débil… Algunas personas me quieren por lo que pueda hacer o darles, no por lo que yo sienta por ellos… me siento utilizada… e incomprendida… se me junta todo y no sé cómo actuar ante toda esa avalancha de sentimientos, emociones, acciones y demás cosas que se me vienen encima cada vez con más fuerza y entusiasmo, como con un pérfido disimulo y un asomo de malicia… Estoy tan, pero tan perdida… Quiero escapar, ¡déjame huir, te lo suplico!… Déjame ir… total, de todas formas puedes vivir perfectamente sin mi, me lo has demostrado…
Y después de luchar tanto, de esperar tanto, de querer tanto… estoy cansada, me siento cansada… siento que lo hecho anteriormente no a servido para nada… Estoy perdida, me siento perdida… Déjame, déjame, déjame ir… No es pedir tanto, ¿sabes? Deja de hacerme tanto daño, tantas tardes sufriendo por ti, pensando en ti, llorando por ti… Déjame, suéltame, deja que solucione mis problemas antes de volver… Pero olvídame…
Estoy perdida, muy mal y perdida y no sé cómo reparar mi mundo en ruinas. Soy un diente de león sin rumbo, un diente de león que no encuentra un sitio sonde posarse, asentarse, un lugar donde volver a rehacer su vida como quiera, sin presiones… Eso es lo que quiero: huir y empezar de nuevo… pero no puedo, me retienen… No es tan difícil hacer feliz alguien, ¿sabes?… No, déjame huir si me quieres hacer feliz. Hazme feliz si me quieres.
Quiero irme, sin saber adonde voy, improvisar… y es que no aguanto ni un minuto más, todo me raya, es siempre lo mismo… Y nadie se da cuenta de lo oprimida que me siento… Total, todo se arreglara, ¿no? Pero mientras tanto QUIERO EXPLOTAR, olvidarme, olvidarme, olvidarme… dejar de sentir sería tan agradable que daría lo que fuera para conseguirlo… Perdida, me siento perdida en un mundo en el que todos van a su bola y nadie se para a pensar…. Es todo tan rápido y tan efímero que me cuesta creer que haya sucedido… Y no quiero que me obliguen a hacer cosas que NO quiero… y malinterpretan mis palabras, mis gestos, mi forma de actuar… lo malinterpretan todo y no sé qué hacer para que cambien de parecer ya que no se quiere escuchar… Me doy asco de mi misma, de mi forma de ser, de mi físico… me salen la mayoría de cosas mal…
¿Y tan difícil es creer en lo que digo sin pensar que se dice con doble sentido?… Y me canso, me canso de esperar una solución, algo que me ilumine en la oscuridad en la que ahora mismo está sumido mi corazón y mi mente… y no puedo pensar con claridad nada, y siento que fallo en todo y que nadie está contento conmigo, que debo cambiar… pero cambiar de forma radical… y no sé como… no recibo ayuda y sin ella no puedo actuar distinto… necesito un guía que me ayude, que me apoye… pero cuando lo intenta, todo se chafa en un lío mayor en el que estaba metida…
Todo esto da tanto asco que me repulsa… No me adapto a los cambios… Y es que quiero decir las cosas claras, pero, si lo intento, se creen otra cosa… ¿tan difícil es poder confiar? ¿Querer? ¿Estar segura?… Sí, muy difícil para mi… soy tan débil, tan asquerosamente débil… me cambiaria por cualquiera ahora mismo… me encantaría volver al pasado para hacer cosas, negar otras cuantas y modificar otras y, así, estar mejor de cómo estoy… algunos pensarán que de los errores se aprende y que si no existen, la vida no tiene condimento y se saborea sosa y monótona… pero me gustaría cambiar algunos detalles, no todos… pero es tarde, lo hecho está hecho y ya no hay remedio que valga…
Soy tan imperfecta… pero tanto… no por eso soy especial… de hecho, no soy nada especial… Quizá se piense que me menosprecio para dar pena, pero no, me veo así: torpe, pava, ingenua, indefensa, sin medios, miedica, cobarde, débil… Algunas personas me quieren por lo que pueda hacer o darles, no por lo que yo sienta por ellos… me siento utilizada… e incomprendida… se me junta todo y no sé cómo actuar ante toda esa avalancha de sentimientos, emociones, acciones y demás cosas que se me vienen encima cada vez con más fuerza y entusiasmo, como con un pérfido disimulo y un asomo de malicia… Estoy tan, pero tan perdida… Quiero escapar, ¡déjame huir, te lo suplico!… Déjame ir… total, de todas formas puedes vivir perfectamente sin mi, me lo has demostrado…
Y después de luchar tanto, de esperar tanto, de querer tanto… estoy cansada, me siento cansada… siento que lo hecho anteriormente no a servido para nada… Estoy perdida, me siento perdida… Déjame, déjame, déjame ir… No es pedir tanto, ¿sabes? Deja de hacerme tanto daño, tantas tardes sufriendo por ti, pensando en ti, llorando por ti… Déjame, suéltame, deja que solucione mis problemas antes de volver… Pero olvídame…
Estoy perdida, muy mal y perdida y no sé cómo reparar mi mundo en ruinas. Soy un diente de león sin rumbo, un diente de león que no encuentra un sitio sonde posarse, asentarse, un lugar donde volver a rehacer su vida como quiera, sin presiones… Eso es lo que quiero: huir y empezar de nuevo… pero no puedo, me retienen… No es tan difícil hacer feliz alguien, ¿sabes?… No, déjame huir si me quieres hacer feliz. Hazme feliz si me quieres.
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