Siento esa niña chica, juguetona que quiere salir, respirar de una vez. Es alguien alocada tontína con un aire de ingenuidad en su carita de muñeca. Desea conocer el mundo que sus pies no han pisado, probar las comidas que su boca no ha degustado, ver las montañas que sus ojos no han apreciado, respirar el aire puro de una playa escondida en un rincón del mundo. Esa niña curiosa desea muchas cosas, tantas que no consigue ni una. Las quiere para escapar del mundo, de todo lo normal, de todo lo que a visto desde que nació. Y le gustaría correr por un prado de la mano de un señor Oso que le siga a todas partes y la proteja de las personas que quieren que vuelva a su vida de siempre. Ella quiere vivir en una casita de madera donde anteriormente hubo un dique de castores. Esa casita escondida en un bosque de ramas azules y hojas de algodon de azúcar. Quiere que nunca le falte de nada y que siempre sea verano para bañarse en el lago rosa que tiene a orillas de su cabañita. Quiere vestir con unos pantalones cómodos, una camiseta de tirante e ir descalza a todos los rincones de su bosque. Eso sí, la ropa hecha de notas musicales de todos los estilos de música que haya, para nunca aburrirse vaya por donde vaya. Le gustaría tener de mascota un Fénix del color del Arco Iris. Ella sería completamente feliz si tuviera a su lado a su amado señor Oso, un personajito de los más cariñoso, atento, simpático y gracioso. Esta niña que desea todo esto reirá, se divertirá, dirá sus mil y una locuras frecuentes sin miedo a nada, gritará todo lo que quiera y llorará cuantas veces quiera ya que a su lado no tendrá las normas que le enseñaron desde pequeña. Será feliz a su manera y se inventará unas cuantás historietas que les contará a cualquiera que venga a verla. Ella abre su corazón sin más, esperando que más daño no le hagan ya. Pero, siempre pasa que todos los sueños no se cumplen. Y siempre pasa que alguien se aburre y los destroza. Y siempre pasa que alguien la despierta de sus fantasías y de lo que su imaginación había elaborado con tanta primura. Y algún día esta niña contará a todo el mundo sus sueños. Y todo el mundo la tomará por loca solo por querer salirse de la vida que la mayoría llevan. Y todo el mundo la ignorará y la llamarán rara por ser como quiere ser en verdad, por querer volar, escaparse de la realidad, soñar como muchos querrían, vislumbrar un mundo de eterna Felicidad donde la vida es más fácil de lo que nunca será...
Pero sólo por querer salirse de las leyes de la sociedad, esa niña no podrá volar. Por eso sigue ahí dentro, esperando a que llegué el momento. Por eso sigue gritando y pataleando, esperando que las cosas cambien. Por eso la sigo sintiendo, porque nadie la comprende lo suficiente, porque nadie quiere ver que hay más de lo que nos dan a ver. Porque nadie quiere comprender que ella nunca quiere crecer.
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Bichitos expresándose :)