¿Qué?... ¿Qué... que estabas diciendo? No, no te oí, quizá fuera porque no hablaste lo suficientemente alto, no sé, es que ultimamente no oigo muy bien. Bueno, sí, también puede que esté más despistado pero... No, no es porque me canse oirte si no... Que no, que no quiero que te vayas, que hoy es un día especial para... Sí, por eso, te tengo que escuchar, pero no te oí antes bien, ya te lo he dicho y, si me haces el favor... ¡Cassandra, por el amor de dios, no me armes un escándalo, que no ha sido para tanto, joder! ¿Qué? No, no te he levantado la voz... que no te he levantado la voz, Cassandrita, no me digas que... Vale, vale,no te llamo más así pero no me dijiste que no te gustaba, así que no te quejes... ¡¿Que tu qué?! No, no y no, no te creas que soy tonto, joé, que ya nos conocemos de hace bastante tiempo. Así que no te creas que me puedes tomar el pelo como si nada. Cassandra... no, no venga, no te pongas así que yo no quería... No me digas eso, mi amor, que he hecho mucho por ti, no me digas que no te quiero porque... Cassandra... Joder Cassandra escucha... ¡Que me escuches idiota! (se oye a Cassandra gritar y acto seguido se la ve que se la esta tirando del pelo)... Muy bien, así me gusta, guardate las lagrimitas para quien te crea, tesoro. Bueno, como iba diciendo, no me digas esas cosas, cariño, que son muy feas, que te e dado cosas que seguro que nadie te a dado, que he luchado por ti, corazón, para que ahora me estés tratando de esta manera tan asquerosa. Cualquiera diría que te quieres deshacer de... Un momento, eso es, ¿no? Por eso todo este numerito, por eso te has hecho la enfadada por nada, para que te deje... Muy lista sí señor pero... Cassandri, callate por tu bien, no estoy para tus tonterías de... Deja de moverte, o te tiro más fuerte del pelo, tú verás. No, no, si yo estoy tranquilo, eres tú la que... ¿Asqueroso? ¿Me acabas de llamar asqueroso? ¡¿A mi?!... Tu estas hoy muy juguetona, ¿no? Hoy no eres tú... Te perdonaré por esta vez (la suelta del pelo). Pero como...(se oye una maldición y se ve a Cassandra corriendo hacia la puerta. Desgraciadamente, se tropieza con la mesa de la salita y se cae, toda despatarrada. Entonces, recuperado de la patada que esta le ha propinado, el hombre se levanta y la vuelve a atrapar. Ella intenta zafarse, pero no lo consigue. Por mala suerte, ella conoce a su marido. Sí, lo conoce... demasiado bien lo conoce) Ohh... Te has equivocado de hombre, querida. ¿Te crees... en serio te crees que soy tan tonto para tragarme de que no lo has hecho con mala intención? Claro, Cassandra, sí, sí... ¡Ah! ¿Y acaso no sabes que sé que no me quieres?... No, de qué hablo no me digas porque lo sé muy bien. Lo acabo de averiguar viendo que has intentado que cortemos por una tontería. Y, dime ya que eres tan lista, ¿en serio piensas que te voy a dejar irte con otro hombre? No, tu vas a estar CONMIGO, ¿vale? Así que vete haciendo a la idea porque... ¿Que esto no puede durar para siempre? ¿Y tú que sabes? ¿Eres adivina acaso?... Que... ¡¡¿¿Qéeee??!!... Repite eso si tienes lo que hay que tener para... ¿Que me vas a dejar en cuanto salgas por esa puerta? (de pronto se oye un fuerte golpe y se ve a la pobre Cassandra doblarse. No se cae al suelo porque su marido a vuelto a cogerla del pelo)... ¿Ves que haces mal, mi amor? Quédate conmigo y verás qué bien nos va todo... (se escucha un débil y lastimero "Jamás", pero se nota en la voz una firme decisión) Aii, aii, aii... mi Cassandrita ita ita, ¿porqué me haces hacer estas cosas? (se vuelve a oir una susurro, un débil soplo entrecortado "Yo... no soy... tu... tu Cassan... drita" y, acto seguido otro fuerte golpe, esta vez un golpe característico de un sonido de huesos rotos) ¿Quieres seguir? ¿Eh? Dime, ¿quieres seguir con esto? Sería mucho mejor que recapacitaras, en serio... Si, te oigo, dime... (Y esta vez se oye bien fuerte pero la voz va quebrándose a medida que se pronuncian las palabras "Antes muerta que seguir con...contigo" Cassandra sabía ya que no había marcha atrás, y se afrontaba a su cruel destino como mejor sabía hacer: como la mujer de fuerte caracter y decisión que era)... (un silencio. De pronto, un grito lleno de odio y despecho) ¡¡Puta hija de perra!! ¡¿Cómo... como te atreves a... a decir eso a tu... a tu MARIDO?!... Responde, cabrona, ¡responde!... Repítelo... repítelo si... No soy tu marido según tu, ¿no? (silencio)... ¡Te he preguntado! (de pronto, el hombre se haya con un manojo de pelos en la mano y a Cassandra, llena de sangre y dolor debido a los repetidos malos tratos propinados, en el suelo, debilmente respirando) ¿No respondes? Vale, ya me encargaré yo de que no vuelvas a responder ¡Ni a mi, ni a tu puta madre, ni a tu cabronazo que tienes por amante! (una serie de golpes, por todo el cuerpo de Cassandra, con todas las ganas del mundo, uno tras otro, uno tras otro y así sucesivamente, sin parar a ver si seguía viva o no, ya era por puro odio, por puro resentimiento y rencor hacia ella y el mundo)... (Después de un rato, para, más que nada para descansar sus manos llenas de brillante y fresca sangre. Entonces, es consicente) Pero... ¿pero qué he hecho?... Cassandra, Cassandri, mi vida, por favor, respóndeme, no te hagas la tonta (se ve el cuerpo de la maltratada moverse por acto de las manos del unico ser vivo de la habitación)... Joder, que me respondas (puñetazo en la cara) Que me respondas... respondeme, cariño, respondeme, por favor (la voz va quebrándose y bajando el tono hasta acabar en un sollozo sofocado)... Pero, pero si Cassandra... (Entonces, se da cuenta de que la ha perdido para siemrpe) Cassandra, mi dulce Cassandra, ¿por qué te he hecho esto? (Solo se obtiene el silencio como respuesta) Pero... pero si eres por lo que yo vivía, mi motivo para despertarme todos los días, ver esos ojos color miel, esa boca de fresa, ese cuerpo divino... (Se queda un rato callado, mirando el cuerpo de Cassandra a intervalos y escondiendo su cara otro tanto) Vale... (Se levanta como atontado, pero con una idea bien fuerte en su cabeza. Pasea por toda la casa, buscando las cosas necesarias. Sí, ya las tiene, y lo prepara todo. Siempre al lado de su amada Cassandra, para que ella vea que está siendo bueno. Se sube a la silla. A continuación oye la sirena de policia y la ambulancia pararse debajo del edificio. Bueno, aún tiene tiempo hasta que suban a un octavo. Se coloca la cuerda alrededor de su cuello manchado y... empuja con el pie el mueble que todavía le sostiene con vida)...(Sirenas y voces, voces y sirenas... De pronto, ve luz, y parpadea para adaptarse a ella. Está en un hospital, no recuerda nada... Solo... solo a Ella) Pe...perdone, ¿sa...sabe donde es...esta Cassan...Cassandra? (La enfermera que le atiende le mira con repugnancia y pena a la vez "Muerta, ¿acaso no se acuerda?..." Sí, ya se acordaba) No... ¿Cómo... como he podido? ¡¡Cassandra!! Vuelve, te necesito... Te necesito... Te quiero, amor... Te amo...
Y ahora mi pregunta es: ¿Por qué sobreviven los agresores y no las personas que tienen ganas de vivir y no son culpables de las cosas que estos les hagan?
Porque si los agresores fallecieran y los agredidos sobrevivieran entonces los agresores serían los agredidos y los agredidos se convertirían en los agresores.
ResponderEliminar¿Es justo?. No. Es la vida.