viernes, 19 de marzo de 2010

¿Acabó...? No lo sé...

Nunca podré olvidar lo que esos ojos me inspiran.
Nunca podré olvidar el roce de tu mano en mi piel.
Nunca podré olvidar los besos que con tanto amor me dabas.
Nunca podré olvidar esas miradas que me echabas.

Pero… ¿Y ahora qué?¿Qué haré con tus recuerdos?
¿Y ahora qué?¿Qué haré con lo que siento?
¿Y ahora qué?¿Me gustaría volver?¿Volver a lo de siempre?
¿Y ahora qué? El mundo sigue andando, y nosotros aquí llorando, llorando por este amor.

Los días pasan lentamente, y parece que ni nos conocemos.
Ya nada es como antes, como me gustaría que hubiera sido.
Y todas esas cosas que nos unían se perdieron.
Se perdieron un 5 de Marzo, un día gris y feo.

Y yo me pregunto… ¿Y no ves que en el amor solo se sufre?
¿Y creías que lo único que te quería era hacer daño?
¿Y no veías que yo moría por verte alegre?
¿Y no veías que cambiaba por ti?

Ojalá pueda ver un nuevo mañana.
Ojalá salga de esta prisión.
Ojalá deje atrás lo que siento cuando te veo.
Ojalá dejemos las cosas malas atrás y no nos equivoquemos más.

Y yo digo todo esto, y pienso que es la verdad, pero aún así no quiero negar que aún te sigo queriendo igual, que mis sentimientos no han cambiado, que aún existes en un rincón de mi tonto corazoncito abandonado.

miércoles, 17 de marzo de 2010

El Bosque de la Vida

Ultimamente me siento sin inspiración, no puedo escribir. Me falta algo. Algo importante y no sé el qué. Veo mis textos sin sentido, no acaban de expresar lo que quiero.

Y NECESITO escribir. Es como una droga, MI droga. Sin ella, yo no sería yo, no podría vivir.

Y leo las cosas que mi mente inventa y las encuentro vacías. Siento que carecen de un toque de la imaginación que me gusta dar, de la fantasía que me gusta plasmar.

Y me gustaría escribir el tipo de cosas que me gustan: las historias de un dragón rosa que en vez de hechar fuego por la boca hecha espuma, las peripecias de un corazón que abandonó a su dueño cansado de que este no sintiera nada, las aventuras de los árboles de un bosque dorado y encantador en el que habitan las más horribles de las pesadillas que te puedas imaginar...

Sí, un bosque dorado, atractivo a la vista, con sus manzanas rojas y bien jugosas que saben a caramelo, cerezas rojas que saben a lo que tu desees en ese mismo momento, helados de todos los colores y sabores imaginables, melocotones tan suaves y grandes que con unos poquitos te podrías hacer una prenda tan suave como el terciopelo...

Y el río... ese río ancho, caudaloso, tan grande y lleno de colores. Río al que, si lo tocas con la punta de tu dedo y deseearas que se convirtiera en batido de fresa, en chocolate fundido... lo hace mágica y asombrosamente ante tus ojos.

Y los animales... ¡Oh! Animales espléndidos, todos los animales que jamás hayas visto y los que conoces de toda tu vida. Y no son de carne y hueso, sino de algodón de azúcar, o de gominolas, o hechos de palomitas... Y tan, pero tan dóciles.

Todo un sueño, una fantasía, un mundo color de rosa. Pero el mundo color de rosa no existe, claramente. Por eso, al caer la noche no te fies, que todo se sustiturá por lo que de día quería aparentar. Y ese mundo de felicidad, de alegría, de fantasía desaparecerá para dar lugar a uno tenebroso, uno jamás conocido, uno terrorifico y brutal.

Esos árboles frutales ahora están llenos de bayas venenosas, el suelo, lleno de zarzamoras peligrosas que conviven con setas tan grandes que paraguas podrían ser si ignoraras que nada más tocarlas te envenarían toda la piel.

El río mágico y sinuoso se transforma por otro que contiene residuos peligrosos, restos orgánicos y trozos de cosas no identificadas que solo olerlas es como si te diera un golpe que para atrás te hechara.

Y los animalitos tan lindos... ¡Oh! Pobre de ellos. Se convierten en seres peligrosos, los de las historias de terror, los de las leyendas y mitos: los minotauros y ogros, cíclopes y arpías, orcos y lobos y todo ser horrorosamente imaginable. Su andar va dejando un rastro de olor fétido y si te cruzas con ellos, es aconsejable que huyas, que no son como los otros, dulces y mimosos... no, estos te persiguen y maltratan porque precisamente nunca están de muy buenas pulgas.

Y estos mundos son tan diferentes, tan difíciles de creer que existan a la vez... Y son el día y la noche, son el bien y el mal, son el ying y el yang. Pero esto no quiere decir que no puedan convivir en un mismo sitio ya que sin uno, no existiría el otro, se necesitan mutuamente, y eso es lo que da el equilibrio. Son las dos caras de una misma moneda: tan parecidas y a la vez tan distintas...

Y se necesitan a las dos partes de ese bosque, porque si no, o todo sería muy empalagoso, o todo lo contrario: muy aterrador. Y ese bosque es la vida, con etapas buenas y malas, con engaños y falsedades, con verdades y aciertos.

Y es un bosque muy grande y lioso del que, si una vez entras, muy dificil veo que puedas volver a salir. Por eso siempre hay que estar preparado para todo, para enfrentarse al destino y a sus innumerables caminos.

martes, 16 de marzo de 2010

Lo hecho, hecho está y no hay vuelta atrás

Y todo lo que queda al final son los amigos, las personas que te han estado ayudando en tus malos malisimos momentos y que nunca se han rendido cuando te han querido hacer reir aunque a cambio hubieran tenido que haber escuchado palabras feas.

Y todo lo que quedan son esos recuerdos que te da pena volver a pensar porque son tan bonitos que te entran ganas de llorar. Esos recuerdos que cuando te paras a recapacitar te entran ganas de olvidarlos inmediatamente y de nunca haberlos hecho por la verguenza que te supuso. Esos recuerdos que, después de tantos comederos de cabeza, los olvidas hasta que un día te da por pensar en ellos y caes en la cuenta de que ojalá no hubieras dicho eso, que dolió demasiado a quien se lo destinabas.

Y todo lo que quedan son las consecuencias de tus acciones pasadas, buenas o malas, bonitas o feas, cortas o largas, voluntarias o involuntarias, que gustaron o no... Porque lo que hagas hoy, verás sus consecuencias mañana.

Y no luches por lo que no tiene sentido. Y lucha por todo lo demás. No te rindas tan facilmente. Y deja las cosas a medias cuando no tengan salida.

Y al final solo quedan los amigos, los recuerdos y tus actos hechos y por haber.

Porque lo hecho, hecho está, y eso lo sabe todo el mundo, no hace falta que lo intentes reparar si no tiene sentido.

viernes, 12 de marzo de 2010

Mentes diferentes, ideas incomprendidas

Hoy me he sentado al ordenador con ganas de escribir, y es lo que voy a hacer. Pero de un tema que ni me imaginaba que llegaría a escribir: el lesvianismo, los ideales de las personas, las distintas formas de pensar. Y, ¿por qué hago esto? Directamente porque hoy me ha pasado una cosa que me ha inspirado, y siento que necesito escribir sobre ella.

El lesvianismo. Las mentes viejas, las cerradas a cosas nuevas e innovadoras, las que necesitan un poco de actualidad... esas mentes son a las que yo llamo cerradas. Bien, ¿y por qué? Evidentemente porque son las que no entienden que la sociedad evoluciona, en todas sus carásterísticas, y una de ellas es la forma de querer a las personas. Se pueden querer un hombre y una mujer pero, ¿y una mujer y otra?¿Y un hombre y otro?¿Y a una persona le pueden gustar a la vez las mujeres y los hombres? Pues, ¿qué quieres que te diga? ¡Que viva la pepa! Hay que respetar las opiniones y sentimientos de los demás, te gusten o no.

Por mucho que tu veas raro que dos mujeres se quieran, así es la vida, se evoluciona. ¿Y por qué ves raro que dos mujeres se quieran?

¿Y si, desde los inicios lo normal hubiera sido que las personas del mismo sexo se quisieran? Entonces, las cosas no serían igual. Entonces yo no estaría escribiendo esto. Entonces, tu no estarias leyendo mis locuras.

Y no sé qué problema tiene la gente con las personas diferentes, ¿sólo porque no son como ellos? Pues vaya tontería, no te digo. En la vida te vas a encontrar con miles de personas que no comparten tus mismos ideales y, entonces, ¿qué harás?¿Huir de ellas? Entonces la llevas clara. Te tienes que adaptar a los cambios, a que la gente es libre de hacer lo que le venga en gana.

Yo pienso que la homosexualidad no es nada nuevo, que siempre ha estado ahí pero que no se ha expresado hasta hace más bien poco por las represalias que podrían acaerrar.

Hay tantas y tantas mentes que piensan distinto... Mentes que aman el negro, el blanco, el gris, mentes que adoran el heavy, el pop, el rock, mentes a las que les gusta el anime, el manga, mentes que creen que nada saldrá adelante, que todo saldrá bien, que quizá con un poquito de suerte vaya todo bien, mentes que expresan lo que sienten, que no expresan nada, que lo expresan a medias, mentes que se dejan influenciar por la gente, que no dejan que nadie les diga qué tienen que hacer, que piden consejos porque estan dudosos, mentes viejas, jovenes, nuevas, mentes con nuevos proyectos, con nada nuevo, con algunas ideas innovadoras, mentes... TANTAS Y TANTAS MENTES.

Y supongo que estarás de acuerdo conmigo, o quizá no, o a medias. Pero lo importante es que por lo menos te hayas dado cuenta de que nadie es como tú, de que nadie es como yo, de que hay de todo y que cada uno es único y especial y hay que respetarlo tal y como es.

Porque tu libertad acaba donde empieza la mia.

lunes, 8 de marzo de 2010

Solo un infierno sostenido, un esfuerzo relativo

Ya todo acabo, ¿no? Ya no debo temer tanto por mis actos. Pero, si es así, ¿por qué sigo sintiendome oprimida? ¿Por qué sigo pensando que todavía tengo una "cuenta pendiente"? No lo sé, quizá sea porque se piense que voy a volver sobre mis pasos, y por eso no puedo hacer ninguna locura. Pero, ¿y si no quiero volver sobre mis pasos? Quizá no necesite tiempo... quizá. Pero, ¿quién dice que no vaya a volver? Si es que no lo sé ni yo misma.

Esa sensación... esa sensación que tengo de que todavía sigo igual que antes me hace sentir que estoy rodeada de soledad, de abrazos fríos, de miedo a que las miradas se encuentren... Se podría definir como un infierno sostenido, como un esfuerzo relativo. Y me quedo sin aire solo de pensar que no puedo hacer lo que me venga en gana. Porque todavía siento que estoy ligada a ti, y creo que te llevas bien conmigo nada más que por el mero hecho de que estás convencido de que vamos a volver. No sé, no digo que no estés en lo cierto, sino que no vayas tan seguro de ti mismo de esa manera, que te puedes llevar un fiasco y sería uno muy grande.

Tuve que haberme ido para que te dieras de lo habías perdido. No supiste apreciar lo que te dí, lo que te ofrecí, lo que te regalé sin pensar. Y te das cuenta tarde (puede), y a veces no hay marcha atrás. Porque para algunas cosas hay solo una oportunidad. Y esque todo no se basa en si "te quiero" o "no te quiero", sino en que sepas mantener una relación con todo lo que ello conlleva: debes respetar al otro, ACEPTANDO SUS RELACIONES CON SUS AMIGOS, no estar celoso de todo ser viviente que se te ponga por delante, no darle tanta importancia a los objetos materiales o el dinero ya que lo importante es el detalle, SIEMPRE...

¿Sabes lo que e oido? Es muy gracioso, ya que tu decías lo contrario: los celos no son una muestra de amor. ¿Y ahora qué debo pensar?... Si es que la vida da mil y una vueltas y te esperan miles de sorpresas y desgracias a la vuelta de la esquina.

Y es que me choca. Hasta si lo pienso me acaba haciendo gracia que, después de haberlo dejado, a ti te da igual, tú sigues enfadándote como si yo todavía te "perteneciera", y ni siquiera en su momento te pertenecía. Lo peor es que te molestas por cosas que no hago yo, sino los demás. Lo más bonito es que pago por ellos, ¿sabes? Yo, que no he hecho nada. Hasta creo que tu no lo encuentras coherente, pero en fin...

Quisiera dejar claro que veo que eramos distintos, imposibles... No digo que nos equivocáramos, pero podríamos haber hecho las cosas mejor, ¿no lo crees? Si hubiéramos esperado un tiempecito más, quizá todo hubiera ido mejor. Pienso, vamos. También me gustaría decirte que nunca quise hacerte daño, aunque a ti no te lo pareciera. Todo fue tan rápido que se nos fue de las manos... Y aunque ahora no reconozca la misma confianza que teníamos antes (si es que teníamos), me gustaría llevarme bien contigo, sin que te molestarás tanto, sin pensar que tengo que cumplir una misión, un juramento que ni siquiera he jurado. Te siento como un extraño, como si fuéramos dos extraños.

Y esperan de mí que lo solucione todo yo. Siento que me están poniendo una carga en los hombros que ni siquiera yo he pedido. Y creo que no puedo hacer mucho.... Y pienso que no tengo, por mucho que yo intenté hacerlo ver, mucho poder de decisión. Y es que siento que me están manipulando para que yo haga lo que ellos quieren. Y no. Por primera vez voy a hacer lo que a mi me dé la real gana, no lo que me dicten. No voy a obedecer más como una muñequita de trapo con miedo a las consecuencias que se le pueden acarrear en el futuro. Mi objetivo es ser feliz, ¿tan dificil es?

jueves, 4 de marzo de 2010

Todo acabará, bien o mal, acabará.

Y es que sé que esto algún día terminará. Y todo este sufrimiento habrá sido en vano: todas esas lágrimas, pensamientos, reflexiones... en verdad, todo para nada excepto para darme cuenta de que SOLO TENGO 14 AÑOS. Todo esto que ahora estoy pasando habrá servido para conseguir más experiencia y para aprender a no equivocarme y saber elegir mis decisiones sin miedo a que me opriman por ello. Porque son MIS IDEALES y los defenderé hasta la muerte porque son por lo que voy a luchar en esta vida. Y todo acabará, bien o mal acabará. Que, al fin y al cabo, verás tus errores y te dirás "¿Cómo podí hacer esto o esto otro?" Pero ya será tarde, y es lo mejor, así te das cuenta de las gilipolleces que cometes y que no todo es perdonable.
Lo mejor es afrontar todo con una GRAN SONRISA, que es la mejor medicina a todos los problemas. Que si te equivocas, ya mañana dios dirá pero, siempre que puedas, la cabeza bien alta y esa sonrisa que ilumine tu linda cara. Si es con una risa añadida, pues mejor. Es recomendable reir a llorar, y eso lo aprendí hace tiempo ya.
No quiero ser más tan débil, que ya estoy muy cansada. Quiero dejar de que te sientas superior a mí, y aunque para eso todo tenga que acabar, lo haré porque, como dices, es mejor mantener la dignidad a toda costa que tener la dignidad de un mendigo, ¿no? Te tomaré la palabra.
Y lo siento si te molesta. Y lo siento si te enfadas. Pero yo soy así, pero son mis AMIGOS y tu, y esto que te quede claro, EN LA VIDA, por una tontería, me vas a alejar de ellos. Tenlo siempre presente.
Y, siempre ten en cuenta que todo acabará, bien o mal acabará. Todo acabará, bien o mal... Bien o mal, acabará. Y eso si que no lo puedes tu evitar.
Recuerda, soy una mujer, con mis derechos, y no voy a dejar que me oprimas.

lunes, 1 de marzo de 2010

Cassandrita

¿Qué?... ¿Qué... que estabas diciendo? No, no te oí, quizá fuera porque no hablaste lo suficientemente alto, no sé, es que ultimamente no oigo muy bien. Bueno, sí, también puede que esté más despistado pero... No, no es porque me canse oirte si no... Que no, que no quiero que te vayas, que hoy es un día especial para... Sí, por eso, te tengo que escuchar, pero no te oí antes bien, ya te lo he dicho y, si me haces el favor... ¡Cassandra, por el amor de dios, no me armes un escándalo, que no ha sido para tanto, joder! ¿Qué? No, no te he levantado la voz... que no te he levantado la voz, Cassandrita, no me digas que... Vale, vale,no te llamo más así pero no me dijiste que no te gustaba, así que no te quejes... ¡¿Que tu qué?! No, no y no, no te creas que soy tonto, joé, que ya nos conocemos de hace bastante tiempo. Así que no te creas que me puedes tomar el pelo como si nada. Cassandra... no, no venga, no te pongas así que yo no quería... No me digas eso, mi amor, que he hecho mucho por ti, no me digas que no te quiero porque... Cassandra... Joder Cassandra escucha... ¡Que me escuches idiota! (se oye a Cassandra gritar y acto seguido se la ve que se la esta tirando del pelo)... Muy bien, así me gusta, guardate las lagrimitas para quien te crea, tesoro. Bueno, como iba diciendo, no me digas esas cosas, cariño, que son muy feas, que te e dado cosas que seguro que nadie te a dado, que he luchado por ti, corazón, para que ahora me estés tratando de esta manera tan asquerosa. Cualquiera diría que te quieres deshacer de... Un momento, eso es, ¿no? Por eso todo este numerito, por eso te has hecho la enfadada por nada, para que te deje... Muy lista sí señor pero... Cassandri, callate por tu bien, no estoy para tus tonterías de... Deja de moverte, o te tiro más fuerte del pelo, tú verás. No, no, si yo estoy tranquilo, eres tú la que... ¿Asqueroso? ¿Me acabas de llamar asqueroso? ¡¿A mi?!... Tu estas hoy muy juguetona, ¿no? Hoy no eres tú... Te perdonaré por esta vez (la suelta del pelo). Pero como...(se oye una maldición y se ve a Cassandra corriendo hacia la puerta. Desgraciadamente, se tropieza con la mesa de la salita y se cae, toda despatarrada. Entonces, recuperado de la patada que esta le ha propinado, el hombre se levanta y la vuelve a atrapar. Ella intenta zafarse, pero no lo consigue. Por mala suerte, ella conoce a su marido. Sí, lo conoce... demasiado bien lo conoce) Ohh... Te has equivocado de hombre, querida. ¿Te crees... en serio te crees que soy tan tonto para tragarme de que no lo has hecho con mala intención? Claro, Cassandra, sí, sí... ¡Ah! ¿Y acaso no sabes que sé que no me quieres?... No, de qué hablo no me digas porque lo sé muy bien. Lo acabo de averiguar viendo que has intentado que cortemos por una tontería. Y, dime ya que eres tan lista, ¿en serio piensas que te voy a dejar irte con otro hombre? No, tu vas a estar CONMIGO, ¿vale? Así que vete haciendo a la idea porque... ¿Que esto no puede durar para siempre? ¿Y tú que sabes? ¿Eres adivina acaso?... Que... ¡¡¿¿Qéeee??!!... Repite eso si tienes lo que hay que tener para... ¿Que me vas a dejar en cuanto salgas por esa puerta? (de pronto se oye un fuerte golpe y se ve a la pobre Cassandra doblarse. No se cae al suelo porque su marido a vuelto a cogerla del pelo)... ¿Ves que haces mal, mi amor? Quédate conmigo y verás qué bien nos va todo... (se escucha un débil y lastimero "Jamás", pero se nota en la voz una firme decisión) Aii, aii, aii... mi Cassandrita ita ita, ¿porqué me haces hacer estas cosas? (se vuelve a oir una susurro, un débil soplo entrecortado "Yo... no soy... tu... tu Cassan... drita" y, acto seguido otro fuerte golpe, esta vez un golpe característico de un sonido de huesos rotos) ¿Quieres seguir? ¿Eh? Dime, ¿quieres seguir con esto? Sería mucho mejor que recapacitaras, en serio... Si, te oigo, dime... (Y esta vez se oye bien fuerte pero la voz va quebrándose a medida que se pronuncian las palabras "Antes muerta que seguir con...contigo" Cassandra sabía ya que no había marcha atrás, y se afrontaba a su cruel destino como mejor sabía hacer: como la mujer de fuerte caracter y decisión que era)... (un silencio. De pronto, un grito lleno de odio y despecho) ¡¡Puta hija de perra!! ¡¿Cómo... como te atreves a... a decir eso a tu... a tu MARIDO?!... Responde, cabrona, ¡responde!... Repítelo... repítelo si... No soy tu marido según tu, ¿no? (silencio)... ¡Te he preguntado! (de pronto, el hombre se haya con un manojo de pelos en la mano y a Cassandra, llena de sangre y dolor debido a los repetidos malos tratos propinados, en el suelo, debilmente respirando) ¿No respondes? Vale, ya me encargaré yo de que no vuelvas a responder ¡Ni a mi, ni a tu puta madre, ni a tu cabronazo que tienes por amante! (una serie de golpes, por todo el cuerpo de Cassandra, con todas las ganas del mundo, uno tras otro, uno tras otro y así sucesivamente, sin parar a ver si seguía viva o no, ya era por puro odio, por puro resentimiento y rencor hacia ella y el mundo)... (Después de un rato, para, más que nada para descansar sus manos llenas de brillante y fresca sangre. Entonces, es consicente) Pero... ¿pero qué he hecho?... Cassandra, Cassandri, mi vida, por favor, respóndeme, no te hagas la tonta (se ve el cuerpo de la maltratada moverse por acto de las manos del unico ser vivo de la habitación)... Joder, que me respondas (puñetazo en la cara) Que me respondas... respondeme, cariño, respondeme, por favor (la voz va quebrándose y bajando el tono hasta acabar en un sollozo sofocado)... Pero, pero si Cassandra... (Entonces, se da cuenta de que la ha perdido para siemrpe) Cassandra, mi dulce Cassandra, ¿por qué te he hecho esto? (Solo se obtiene el silencio como respuesta) Pero... pero si eres por lo que yo vivía, mi motivo para despertarme todos los días, ver esos ojos color miel, esa boca de fresa, ese cuerpo divino... (Se queda un rato callado, mirando el cuerpo de Cassandra a intervalos y escondiendo su cara otro tanto) Vale... (Se levanta como atontado, pero con una idea bien fuerte en su cabeza. Pasea por toda la casa, buscando las cosas necesarias. Sí, ya las tiene, y lo prepara todo. Siempre al lado de su amada Cassandra, para que ella vea que está siendo bueno. Se sube a la silla. A continuación oye la sirena de policia y la ambulancia pararse debajo del edificio. Bueno, aún tiene tiempo hasta que suban a un octavo. Se coloca la cuerda alrededor de su cuello manchado y... empuja con el pie el mueble que todavía le sostiene con vida)...(Sirenas y voces, voces y sirenas... De pronto, ve luz, y parpadea para adaptarse a ella. Está en un hospital, no recuerda nada... Solo... solo a Ella) Pe...perdone, ¿sa...sabe donde es...esta Cassan...Cassandra? (La enfermera que le atiende le mira con repugnancia y pena a la vez "Muerta, ¿acaso no se acuerda?..." Sí, ya se acordaba) No... ¿Cómo... como he podido? ¡¡Cassandra!! Vuelve, te necesito... Te necesito... Te quiero, amor... Te amo...
Y ahora mi pregunta es: ¿Por qué sobreviven los agresores y no las personas que tienen ganas de vivir y no son culpables de las cosas que estos les hagan?